viernes

Cómo explicar…


No quiero escuchar palabras ni argumentos, ni planes, ni quizás…
sólo quiero que estés ahí,
que me mires y me acaricies la mano
sin que yo apenas me de cuenta;
que me llames para no decirme nada,
sólo porque te acuerdas de mí.
Escuchar tu sonrisa porque aún te ríes con mis historias.
Sentir ese abrazo cuando sabes que estoy derrumbada,aunque siempre lo niegue.
Que me observes a escondidas mientras me visto,
que me robes un beso mientras escribo…

Late Fragment

And did you get what
you wanted from this life, even so?
I did.
And what did you want?
To call myself beloved, to feel myself
beloved on the earth.


Raymond Carver

jueves

Caminos del espejo

I
Y sobre todo mirar con inocencia.Como si no pasara nada lo cual es cierto.
II
Pero a tí quiero mirarte hasta que tu rostro se aleje de mi miedo como un pájaro del borde filoso de la noche.
III
Como una niña de tiza rosada en un muro muy viejo súbitamente borrada por la lluvia.
IV
Como cuando se abre una flor y revela el corazón que no tiene.
V
Todos los gestos de mi cuerpo y de mi voz para hacer de mí la ofrenda, el ramo que abandona el viento en el umbral.
VI
Cubre la memoria de tu cara con la máscara de la que serás y asusta a la niña que fuiste.
VII
La noche de los dos se dispersó con la niebla.Es la estación de los alimentos fríos.
VIII
Y la sed, mi memoria es la sed,yo abajo, en el fondo, en el pozo, yo bebía recuerdo.
IX
Caer como un animal herido en el lugar que iba a ser de revelaciones.
X
Como quien no quiere la cosa.Ninguna cosa.Boca cosida.Párpados cosidos.Me olvidé.Adentro el viento.Todo cerrado y el viento adentro.
XI
Al negro sol del silencio las palabras se doraban.
XII
Pero el silencio es cierto.Por eso escribo.Estoy sola y escribo.No, no estoy sola.Hay alguien aquí que tiembla.
XIII
Aún si digo sol y luna y estrella me refiero a cosas que me suceden.¿Y qué deseaba yo? 
Deseaba un silencio perfecto.
Por eso hablo.
XIV
La noche tiene la forma de un grito de lobo.
XV
Delicia de perderse en la imagen presentida.Yo me levanté de mi cadáver, yo fui en busca de quien soy. Peregrina de mí, he ido hacia la que duerme en un país al viento.
XVI
Mi caída sin fin a mi caída sin fin en donde nadie me aguardó pues al mirar quien me aguardaba no ví otra cosa que a mí misma.
XVII
Algo caía en el silencio.Mi última palabra fue yo pero me refería al alba luminosa.
XVIII
Flores amarillas constelan un circulo de tierra azul.El agua tiembla llena de viento.
XIX
Deslubramiento del día, pájaros amarillos en la mañana.Una mano desata tinieblas, una mano arrastra la cabellera de una ahogada que no cesa de pasar por el espejo.Volver a la memoria del cuerpo, he de volver a mis huesos en duelo, he de comprender lo que dice mi voz.


Alejandra Pizarnik

sábado

Escondida en un café con las paredes de color rojo,un té,mi libreta, apenas luz y anocheciendo...



Esa sonrisa que últimamente me persigue no hace inevitable que se escape una lágrima de vez en cuando, paseando por cualquier calle perdida o rodeada de tanta gente que no atisbo a distinguir el silencio de las noches…
Aún pasó muchas noches buscando la esencia de mí misma en cualquier libro o palabra, en cualquier mirada encontrada o en cualquier abrazo compartido… como leí en aquella novela, sin duda, volvería a querer, volvería a equivocarme y hacer todo como lo hice, aunque haya costado llegar hasta aquí, a pesar de que el camino ha sido difícil, soy la que estoy o estoy dónde soy o tal vez...me sigo buscando en el reflejo de cualquier espejo…
Me duele el amor y me duele la vida, como a todos, pero todo me sabe más intenso y cuando soy feliz lo soy mucho, y ahora, balanceando un poco mi historia me he rodeado de casi todo lo que me importa y lo que no me gusta ya casi no me hace daño, un poquito y sólo a veces, y el resto, esta por venir, en cualquier esquina, en cualquier aroma, en cualquier película, en cualquier beso de esos que ponen la piel de gallina, en cualquier guiño, en cualquier color…

lunes

Escondiéndome...descubriéndome

Soñadora del reino de las dudas, en esta ciudad con prisa que me amanece cada día,
fantaseando historias de amor en el silencio de las noches, descubriendo que todo pasa con el tiempo, escondida de la luz de la realidad que me deslumbra y me arrastra solitaria al  rincón de mis rarezas, creyendo que un mundo mejor es posible pero aún tan lejano que se pierde en el horizonte de mi mirada, esperando que mis dudas vayan recreando otro paisaje, que cuando alce mi mirada me destruya contra tus labios y que cuando te encuentre no me importe nada más, romántica de las de ahora  y como las de las viejas películas, miedo de sentirme tan a menudo fuera de lugar, miedo a veces de sentirme dentro, miedo de no saber continuar, refugiada en los días de batalla en los brazos de mis amigos, torpemente tímida en algunas ocasiones, sin guión en múltiples situaciones, girando siempre el lado negativo, el amor a primera vista, sin prisa pero sin pausa, volcanes interiores con derrumbes incluidos, perdiendo la piel de los recuerdos, mundos posibles esperándome donde menos espero, las personas de verdad, esas que duelen y quieren...

Por septiembre...

Por septiembre
se te llenan de sótanos los labios
y es relativo el cielo
después de haberte visto preguntarle a la vida.
Pero también el cielo,
arrugado y preciso
como tu cazadora adolescente,
quiere estar entreabierto,
brillar recién amado,
descansando en la hierba
el peso de su larga cabellera de nubes.


Por septiembre
se te llenan de humo los síes en la boca.


L.G MONTERO