jueves

El ladrón de chicles

Hace unos años caí en la cuenta que todo el mundo a partir de una cierta edad sueña más o menos constantemente con una vía de escape a su vida.Ya no quieren ser los mismos.Quieren largarse. Esta lista incluye a Thurston Howell III,Ann Magret,el elenco de Rent,Václav Havel,los astronautas del Space Shuttle y Snuffleupagus.Es algo universal.
¿Quieres largarte?¿A menudo piensas que ojalá pudieras ser alguien,quienquiera que sea,diferente de quién eres?-¿esa persona que tiene trabajo y mantiene a la familia?¿Esa persona que vive en una casa relativamente digna y que aún se esfuerza por mantener sus amistades?-.En otras palabras,esa persona que eres tú y que se va a quedar más o menos como está hasta que estire la pata.
No hay nada de malo en aceptar que yo soy yo o que tú eres tú.Y, al final,la vida se hace bastante llevadera,¿no es así?Bueno, ya me las arreglaré.Eso decimos todos.No te preocupes por mí.A lo mejor me emborracho o me pongo a hacer comprar en eBay a las once de la noche y quizá me compre todo tipo de tonterías por las que ni siquiera me acordaré que he pujado a la mañana siguiente,como una bolsa de cinco kilos de monedas del mundo o una cinta pirata de Joni Mitchell actuando en el Calgary Saddledome en 1981.

Douglas Coupland

1 comentario:

hernan dijo...

Si uno lee este texto un día en que se levantó con un ánimo algo cínico y cruel, podría decir que somos la suma de los fracasos de quienes quisimos o intentamos ser.
Pero hoy es un día inconformista. Voy a intentar ser Douglas y apuesto por la cinta de joni Mitchell