He tirado todos los horóscopos.Debo de haberme gastado un dólar por cada una de las malditas estrellas que hay en el maldito planetario. Es un fastidio, pero la solución consiste en saber que sólo nos ocurren cosas buenas si somos buenos. ¿Buenos? Más bien quería decir honestos.No me refiero a la honestidad en cuanto a las leyes (podría robar una tumba, hasta le arrancaría los ojos a un muerto si creyese que así me alegraría un día),sino a ser honesto con uno mismo.Me da igual ser cualquier cosa,menos cobarde,falsa,tramposa en cuestión de sentimientos,o puta: prefiero tener el cáncer que un corazón deshonesto.Y eso no significa que sea una beata. Soy simplemente una persona práctica.De cáncer se muere a veces;de lo otro,siempre.
Desayuno con diamantes.Truman Capote
Por septiembre,se te llenan de sótanos los labios y es relativo el cielo después de haberte visto preguntarle a la vida.Pero también el cielo,arrugado y preciso como tu cazadora adolescente,quiere estar entreabierto,brillar recién amado, descansando en la hierba el peso de su larga cabellera de nubes. Por septiembre,se te llenan de humo los síes en la boca. L.G.Montero
sábado
viernes
Maravillosas ocupaciones
Qué maravillosa ocupación cortarle la pata a una araña, ponerla en un sobre, escribir Señor Ministro de Relaciones Exteriores, agregar la dirección, bajar a saltos la escalera, despachar la carta en el correo de la esquina. Qué maravillosa ocupación ir andando por el bulevar Arago contando los árboles, y cada cinco castaños detenerse un momento sobre un solo pie y esperar que alguien mire, y entonces soltar un grito seco y breve, girar como una peonza, con los brazos bien abiertos, idéntico al ave cakuy que se duele en los árboles del norte argentino. Qué maravillosa ocupación entrar en un café y pedir azúcar, otra vez azúcar, tres o cuatro veces azúcar, e ir formando un montón en el centro de la mesa, mientras crece la ira en los mostradores y debajo de los delantales blancos, y exactamente en medio del montón de azúcar escupir suavemente, y seguir el descenso del pequeño glaciar de saliva, oír el ruido de piedras rotas que lo acompaña y que nace en las gargantas contraídas de cinco parroquianos y del patrón, hombre honesto a sus horas. Qué maravillosa ocupación tomar el ómnibus, bajarse delante del Ministerio, abrirse paso a golpes de sobres con sellos, dejar atrás al último secretario y entrar, firme y serio, en el gran despacho de espejos, exactamente en el momento en que un ujier vestido de azul entrega al Ministro una carta, y verlo abrir el sobre con una plegadera de origen histórico, meter dos dedos delicados y retirar la pata de araña, quedarse mirándola, y entonces imitar el zumbido de una mosca y ver cómo el Ministro palidece, quiere tirar la pata pero no puede, está atrapado por la pata, y darle la espalda y salir, silbando, anunciando en los pasillos la renuncia del Ministro, y saber que al día siguiente entrarán las tropas enemigas y todo se irá al diablo y será un jueves de un mes impar de un año bisiesto.
Julio Cortázar
Julio Cortázar
La vida instrucciones de uso
Al principio el arte del puzzle parece un arte breve, un arte de poca entidad,contenido todo él en una elemental enseñanza de la Gestalt theorie:el objeto considerado -ya se trate de un acto de percepción,un aprendizaje,un sistema fisiológico o, en el caso que nos ocupa,un puzzle de madera- no es una suma de elementos que haya que aislar y analizar primero, sino un conjunto, es decir una forma, una estructura:el elemento no preexiste al conjunto, no es ni más inmediato ni más antiguo, no son los elementos los que determinan el conjunto, sino el conjunto el que determina los elementos el conocimiento del todo y de sus leyes, del conjunto y su estructura, no se puede deducir del conocimiento separado de las partes que lo componen:esto significa que podemos estar mirando una pieza de un puzzle tres días seguidos y creer que lo sabemos todo sobre su configuración y su color,sin haber progresado lo más mínimo: sólo cuenta la posibilidad de relacionar esta pieza con otras y,en este sentido,hay algo común entre el arte del puzzle y el arte del go;sólo las piezas que se hayan juntado cobrarán un carácter legible, =cobrarán un sentido:considerada aisladamente una pieza de un puzzle no quiere decir nada; es tan sólo pregunta imposible,reto opaco;pero no bien logramos,tras varios minutos de prubas y errores,o en medio segundo prodigiosamente inspirado,conectarla con una de sus vecinas,desaparece,deja de existir como pieza:la intensa dificultad que precedió aquel acercamiento,y que la palabra puzzle -enigma-expresa tan bien en inglés,no sólo no tiene ya razón de ser, sino que parece no haberla tenido nunca,hasta tal punto se ha hecho evidencia:las dos piezas milagrosamente reunidas ya sólo son una, a su vez fuente de error, de duda, de desazón y de espera...
Georges Perec
Georges Perec
lunes
Hamlet
" Morir…, dormir; no más! ¡Y pensar que con un sueño damos fin al pesar del corazón y a los mil naturales conflictos que constituyen la herencia de la carne! ¡He aquí un término devotamente apetecible! ¡Morir…, dormir! ¡Dormir!… ¡Tal vez soñar! ¡Sí, ahí está el obstáculo! ¡Porque es forzoso que nos detenga el considerar qué sueños pueden sobrevenir en aquel sueño de la muerte, cuando nos hayamos librado del torbellino de la vida! ¡He aquí la reflexión que da existencia tan larga al infortunio! Porque ¿quién aguantaría los ultrajes y desdenes del mundo, la injuria del opresor, la afrenta del soberbio, las congojas del amor desairado, las tardanzas de la justicia, las insolencias del poder y las vejaciones que el paciente mérito recibe del hombre indigno, cuando uno mismo podría procurar su reposo con un simple estilete? ¿Quién querría llevar tan duras cargas, gemir y sudar bajo el peso de una vida afanosa, si no fuera por el temor de un algo, después de la muerte, esa ignorada región cuyos confines no vuelve a traspasar viajero alguno, temor que confunde nuestra voluntad y nos impulsa a soportar aquellos males que nos afligen, antes que lanzarnos a otros que desconocemos? "
Hamlet.William Shakespeare
Hamlet.William Shakespeare
viernes
Semper eadem
"¿De dónde viene,decías,esta tristeza extraña?
que sube como el mar sobre la rosa oscura y desnuda?
Cuando nuestro corazón ha hecho una vez su vendimia
el vivir nos lastima.Es un secreto de todos conocido.
Es un dolor muy simple y nada misterioso,
y como tu alegría, brillante para todos.
Deja,pues,de buscar,¡oh bella curiosa!,
y aunque tu voz sea dulce¡cállate!
¡Cállate, ignorante!,¡alma siempre enajenada!,
¡boca de risa infantil!Más aún que la Vida,
la Muerte a menudo nos ase con sutiles lazos.
Deja,deja que mi corazón se embriague con una mentira,
que se sumerja en tus bellos ojos como en un bello sueño,
y que dormite largo tiempo a la sombra de tus pestañas".
Les Fleurs du mal.Charles Baudelaire
que sube como el mar sobre la rosa oscura y desnuda?
Cuando nuestro corazón ha hecho una vez su vendimia
el vivir nos lastima.Es un secreto de todos conocido.
Es un dolor muy simple y nada misterioso,
y como tu alegría, brillante para todos.
Deja,pues,de buscar,¡oh bella curiosa!,
y aunque tu voz sea dulce¡cállate!
¡Cállate, ignorante!,¡alma siempre enajenada!,
¡boca de risa infantil!Más aún que la Vida,
la Muerte a menudo nos ase con sutiles lazos.
Deja,deja que mi corazón se embriague con una mentira,
que se sumerja en tus bellos ojos como en un bello sueño,
y que dormite largo tiempo a la sombra de tus pestañas".
Les Fleurs du mal.Charles Baudelaire
domingo
Never let me go
Recuerdo que,al verme ante tamaño aprieto,me invadió un enorme cansancio,una especie de letargia.Era como tener que resolver un problema de matemáticas cuando tienes la mente exhausta, y sabes que existe una solución remota pero no puedes reunir la energía suficiente para tratar de dar con ella.Algo en mí tiró la toalla. Una voz me decía:“Muy bien, déjale que piense lo peor.Que lo piense.Deja que lo piense...”.Y ahora recuerdo,como si lo estuviera viendo,la cara de Tommy,la ira que reculaba ya y era reemplazada por una expresión casi de asombro,como si yo fuera una mariposa de una especie rara que se hubiera posado en un poste de la valla.
( … )
Luego está la soledad.Creces rodeado de una multitud de personas, y eso es,por tanto,lo que has conocido siempre,y de pronto te conviertes en cuidador.Y te pasas horas y horas solo,conduciendo a través del país,de centro en centro,de hospital en hospital, durmiendo cada día en un sitio, sin nadie con quien hablar de tus preocupaciones,sin nadie con quien reír.Sólo de cuando en cuando te topas con algún condiscípulo del pasado-un cuidador o un donante que reconoces de los viejos tiempos-,pero nunca dispones de mucho tiempo. Siempre estás con prisas,o estás demasiado exhausta para mantener una conversación como es debido.Y pronto las largas horas,el continuo viajar,el sueño interrumpido se han instalado en tu ser y han llegado a formar parte de tu persona. Y todo el mundo puede verlo, en tu manera de estar,en tu mirada,en el modo en que te mueves y hablas.
Nunca me abandones.Kazuo Ishiguro
jueves
Liz Norton
Cuando yo era pequeña había un niño que me gustaba.No sé por qué, pero me gustaba.Yo tenía ocho años y él tenía la misma edad.Se llamaba James Crawford.Creo que era un niño muy tímido.Hablaba sólo con los otros niños y evitaba mezclarse con las niñas.Tenía el pelo muy oscuro y los ojos marrones.Siempre iba con pantalones cortos,incluso cuando los otros niños empezaron a llevar pantalones largos.La primera vez que hablé con él, lo he recordado hace muy poco,yo no lo llamé James sino Jimmy.Nadie le decía así.Fui yo.Los dos teníamos ocho años.Su rostro era muy serio.¿Por qué razón hablé con él?Creo que olvidó algo en el pupitre,tal vez una goma o un lápiz,eso ya no lo recuerdo,y yo le dije:Jimmy,se te ha olvidado la goma.Sí recuerdo que yo sonreía. Sí recuerdo por qué razón lo llamé Jimmy y no James o Jim.Por cariño.Por placer.Porque Jimmy me gustaba y me parecía muy hermoso.[…]
En Santa Teresa,en esa ciudad horrible,decía la carta de Norton, pensé en Jimmy,pero sobre todo pensé en mí,en la que yo era a la edad de ocho años,y al principio las ideas saltaban,las imágenes saltaban,parecía que tenía un terremoto dentro de la cabeza,era incapaz de fijar con precisión o con claridad ningún recuerdo, pero cuando finalmente lo logré fue peor,me vi a mí misma diciendo Jimmy,vi mi sonrisa,el rostro serio de Jimmy Crawford, el tropel de niños,sus espaldas,el oleaje repentino cuyo remanso era el patio,vi mis labios que advertían a aquel niño de su olvido,vi la goma,o tal vez fuera un lápiz,vi con los ojos que ahora tengo los ojos que en ese instante tenía,y oí una vez más mi llamada,el timbre de mi voz,la extrema cortesía de una niña de ocho años que llama a un niño de ocho años para advertirle que no olvide su goma de borrar,y que sin embargo no puede hacerlo llamándolo por su nombre,James,o Crawford,tal como es usual en la escuela,y prefiere,consciente o inconscientemente,emplear el diminutivo Jimmy,que denota cariño,un cariño verbal,un cariño personal,pues sólo ella,en ese instante que es un mundo,lo llama así,y que de alguna manera reviste con otros ropajes el cariño o la atención implícita en el gesto de advertirle un olvido,no olvides tu goma,o tu lápiz,y que, en el fondo,no era más que la expresión,verbalmente pobre o verbalmente rica,de la felicidad.
2666.Roberto Bolaño
En Santa Teresa,en esa ciudad horrible,decía la carta de Norton, pensé en Jimmy,pero sobre todo pensé en mí,en la que yo era a la edad de ocho años,y al principio las ideas saltaban,las imágenes saltaban,parecía que tenía un terremoto dentro de la cabeza,era incapaz de fijar con precisión o con claridad ningún recuerdo, pero cuando finalmente lo logré fue peor,me vi a mí misma diciendo Jimmy,vi mi sonrisa,el rostro serio de Jimmy Crawford, el tropel de niños,sus espaldas,el oleaje repentino cuyo remanso era el patio,vi mis labios que advertían a aquel niño de su olvido,vi la goma,o tal vez fuera un lápiz,vi con los ojos que ahora tengo los ojos que en ese instante tenía,y oí una vez más mi llamada,el timbre de mi voz,la extrema cortesía de una niña de ocho años que llama a un niño de ocho años para advertirle que no olvide su goma de borrar,y que sin embargo no puede hacerlo llamándolo por su nombre,James,o Crawford,tal como es usual en la escuela,y prefiere,consciente o inconscientemente,emplear el diminutivo Jimmy,que denota cariño,un cariño verbal,un cariño personal,pues sólo ella,en ese instante que es un mundo,lo llama así,y que de alguna manera reviste con otros ropajes el cariño o la atención implícita en el gesto de advertirle un olvido,no olvides tu goma,o tu lápiz,y que, en el fondo,no era más que la expresión,verbalmente pobre o verbalmente rica,de la felicidad.
2666.Roberto Bolaño
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